🏹#96: Quedarse al margen 📤
Queridas personas:
Cuando a mi hermana la aceptaron en la facultad de Bellas Artes de la Complutense, me contó que, durante el examen de ingreso, se había acordado de una profesora de bachillerato que les recomendaba no enfocarse en el objeto a dibujar sino en el espacio alrededor del objeto. Yo por supuesto me imaginé la escena como si ella fuera Danny LaRusso en el combate final de Karate Kid recordando algún consejo del señor Miyagi. En mi mente sonaba un hichiriki japonés y mi hermana estaba dibujando un bonsái, aunque con toda seguridad no era un bonsái. Esta imagen épica, más o menos falsa, se quedó conmigo y me viene a la mente a menudo, pero como el dibujo no ha sido nunca uno de mis talentos, la aplico sin reparos a otras áreas de mi vida.
Me gusta pensar en los contornos, en los espacios que rodean las cosas, y en estos días de tránsito entre estaciones, estos días anodinos, un poco borrosos, cuando el calor y la luz confunden a las plantas y a los cuerpos, cuando las emociones se enturbian, se transforman o se diluyen, es cuando yo me siento más yo o no-yo, que es mi estado favorito. Forzada en muchas ocasiones a moverme entre los márgenes, me he convertido en una amante de los espacios liminales, y si a veces no piso el centro es simplemente porque no me da la gana. Nadie puede obligarme ahora.
Hace un rato me escribía un amigo, que sabe que me interesan mucho los Neandertales, para mandarme una entrevista con un antropólogo que explica cómo el aislamiento voluntario fue una causa posible de la extinción de la especie. Le he contestado «Superioridad moral Neandertal. Mejor solos que mal acompañados». Y de verdad lo creo. Prefiero observar con claridad el contorno de una civilización que no me interesa en absoluto, quedarme al margen y extinguirme dignamente. No es que la evolución le vaya a dar un premio a nadie.
En estos días inciertos de nuestra especie, cuando se suceden horrores a escalas inasumibles, todo el mundo habla de los mismos temas en internet, ve las mismas películas, lee los mismos libros, escucha la misma música. No es una apreciación mía. La tendencia es tan evidente que todo el mundo también publica artículos sobre este asunto y, con variaciones más o menos explícitas, plantea al final la misma cuestión: ¿nos estamos volviendo idiotas? Me fascina esta pregunta porque implica la presunción de que en algún momento de la historia hemos sido más inteligentes.
La respuesta, sin embargo, no me puede importar menos. Ni siquiera me molesta esta tendencia a la homogeneidad. No desprecio las cosas que le gustan a la mayoría. Las disfruto cuando me apetece. Mi postura no simpatiza con el esnobismo, con la extravagancia como fin en sí misma ni mucho menos propone una revancha contra un concurso de popularidad. Porque mientras que el espacio dentro del objeto es reducido, limitante y claustrofóbico, el de fuera es infinito. Y la gran revelación es que los límites no son reales, están dibujados. Cualquiera puede salir cuando le apetezca a respirar, explorar y sobre todo a tomar perspectiva.
🎧 Esperas a que la noche esté húmeda pero transitable y sales a pasear con esta canción en bucle: sentimiento outsider garantizado.
➤ Un concepto
Me obsesiona la idea de «manifold» o «variedad» en matemáticas, los espacios que parecen otros espacios cuando los observas localmente, sin una perspectiva amplia. Es decir, como la tierra, que a nuestros diminutos ojos parece plana, pero en realidad es redonda. Me hace pensar en qué otras dimensiones nuestra concepción del mundo es tan errada como la de un terraplanista. Para ir más allá en este pensamiento, recomiendo ver este vídeo, principalmente porque Maggie Miller me parece maravillosa y ojalá hubiera sido mi profesora de matemáticas en el instituto.
➤ Carmen del pasado
Mientras escribía el texto principal de esta carta me acordé que hace años ya reflexioné sobre este tema en un registro mucho más serio, marcado por las circunstancias. Fui a buscarme y releerme, no sin algo de miedo, para descubrir que seguía de acuerdo conmigo misma. Qué alivio.
➤ Una web
¿Quién está detrás de esta página? ¿Y por qué? ¿Para qué? No tengo respuestas, pero me hace muy feliz que exista.
➤ Un misterio
Tenía guardada esta noticia para compartirla en alguna carta y no se me ocurre ninguna mejor que esta para acoger al exoplaneta con forma de limón que desafía las leyes de la ciencia. Espero que os inspire tanto como a mí.
Me despido por hoy. Hasta mi próxima carta, saltaos algún que otro límite.







“todo el mundo habla de los mismos temas en internet, ve las mismas películas, lee los mismos libros, escucha la misma música” he tenido esta sensación. Y peor, siendo consciente de que también me incluyo en “todo el mundo”.
Mi visión normalmente es que ese "todo el mundo" son solo unos pocos. No todo el mundo está en todas las páginas, ni se puede permitir el tiempo de analizar o comentar tanta cosa, o se calle por timidez... los todoelmundo que asumimos son sólo unos cuantos de los que cohabitan nuestro espacio ese ratito.