🏹 Ser testigo 👋
Queridas personas:
Dos momentos de la semana pasada.
En uno de ellos estoy en la cama con el portátil trabajando o haciendo algo que no tiene ninguna relevancia en mi vida y de lo que por tanto no guardo ningún recuerdo. Como si estuviera viviendo a lápiz para ser borrada segundos después. Pero entonces levanto la cabeza y miro por la ventana y en ese mismo instante cae un rayo y veo su forma, extrañamente vertical, sin apenas inclinación ni ramificaciones. Un pestañeo de belleza tan breve que ni siquiera soy capaz de entender cómo he logrado verlo. Tengo los ojos aún sorprendidos pero ya estoy atesorando esta visión, este recuerdo, que sí se grabará en mi memoria como en la de cualquier ser humano que trata de encontrar significado en la grandeza azarosa de la naturaleza. Llega el trueno y hace temblar el cristal de la ventana y yo le contesto sí, sí, me acordaré de ti.
Otro día camino sola por la calle, respirando un aire húmedo y caliente, con el cielo a medio decidirse entre el sol y la lluvia. Miro un escaparate y se me llenan los ojos de lágrimas por razones que al instante me parecen ridículas. Entonces vuelvo la cabeza huyendo del pensamiento, negándolo sin más, y en la ventana de un viejo edificio, muy arriba, veo un cactus que se derrama desde una maceta en un zigzag torpe de patitas verdes que exhiben unas flores fucsia enormes, esplendorosas. Y como yo sé que las flores de los cactus son tan costosas para la planta que apenas duran unos días, quedo impresionada por esta visión y la guardo también en la memoria, aunque al cactus no pueda importarle menos mi admiración ni que su esfuerzo me haya salvado de un momento triste, ni que yo me proponga usarlo como metáfora a la que aferrarme en mi insignificante trayectoria vital.
Me siento testigo afortunada de estas dos visiones, como esas tantas otras que tuve en el pasado, en la infancia incluso, y que recuerdo gracias a que tras vivirlas decidí escribir sobre ellas. Me hacen pensar que la vida de verdad es eso, ser testigos del mundo a nuestro alrededor ni siquiera todo el rato, sino solo a veces, fogonazos intermitentes de presencia. Todo lo demás es una historia que nos contamos, pura rumiación mental.
Cuando leo novelas en las que se describe un momento así, con más o menos relevancia en la trama, pienso que esa es la parte más importante del libro, y es la que con frecuencia se queda conmigo cuando ya he olvidado todo lo demás. Porque si la imagen está basada en una experiencia real se sabe enseguida. Suelen ser descripciones llenas de belleza, donde se percibe una conexión íntima con el mundo, y los personajes y la trama casi desaparecen. Quizá la persona que escribió esa escena murió hace siglos, pero tú sabes que te está diciendo: yo una vez viví y fui testigo de algo más importante que yo.
🎧 La canción que estos días suena en bucle dentro de mi cabeza.
➤ Un aviso
Os comunico con melancolía y no sin cierto alivio que esta es la última Flecha de esta temporada. Necesito descansar y pensar si a partir de julio escribiré OLA, mi newsletter de verano. Os prometo que aún no lo sé, no me estoy haciendo la interesante. Si al final me apetece mandarla y me resulta posible (en ese orden siempre), será una carta muy distinta a otros años, pero mejor no os hago un teaser de algo que no sé si va a pasar. Tal vez si lo manifestáis muy fuerte acabe ocurriendo.
➤ El mejor club
📚 En el club de lectura de nuestra comunidad de Telegram estamos comentando La boca llena de trigo de Mayte Gómez Molina. El libro es tan cortito que aún os da tiempo a leerlo y uniros a la conversación. Y por favor, no olvidéis que aunque no haya carta ese día, el próximo 27 de junio empezamos a hablar sobre Ritos privados de Julia Armfield.
🧛♂️ Para este diciembre he propuesto como lectura Drácula, y alguien del club compartió esta newsletter en la que te van mandando partes del libro según la línea de tiempo de la novela. Drácula es una narración compuesta por cartas, artículos y entradas de diario con sus correspondientes fechas, así que puedes ir leyendo la historia al mismo ritmo en que la viven sus personajes. Una genialidad.
➤ Una pista
Si queréis saber de mí y qué decido finalmente con respecto a la newsletter, podéis seguirme en Instagram, que supongo que me dignaré a poner algo en algún momento. Últimamente todo es una incógnita conmigo.
Me despido por hoy y por bastante tiempo. Vamos a pesar que volveré.











Querida Carmen,
Manifestaré todo lo que pueda, para que vuelvas. Tus cartas son siempre una caricia en un mundo lleno de caos.
Beso siempre,
Erea
Creo que además de ser testigos, lo clave es tener la capacidad de estar un poquito conectadas emocionalmente, dejarnos sentir lo que estamos viendo. Vamos tan deprisa que a veces no podemos llevar adentro lo que percibimos. Descansa y cuídate, es un regalo leerte cuando se pueda :)