Pone la piel de gallina pensar en el momento de “vaciar” una casa. Mi mamá murió en febrero y nos tocó sacar cosas suyas. Aunque mi padre sigue viviendo en su casa, fuimos a liberar espacio y “soltar” recuerdos. Hubo muchos momentos tristes, también muchas risas. Mamá era una mujer muy divertida pero con un “Diógenes” religioso digno de estudio. Cajas enormes. Kilos de estampitas de santos con nombres muy peculiares. Decidimos tirarlas “con amor”… Soltando en aquellas bolsas las estampas, las crucecitas y rosarios, con nuestro lema “te quiero mucho, como la trucha al trucho”, que mi madre repetía sin parar. Pero mi hermana pequeña decidió ir una a una, por si entremedias había alguna cosa (foto familiar, etc) que no quisiéramos perder. De ahí que leyera durante más de dos horas, nombres de santos rarísimos.
Todo esto me hizo ser consciente de que cuando yo no esté, pobre del que le toque sacar mis cosas. Vivo en una casa grande y he acumulado mucho. Mi objetivo es hacer verdaderas limpiezas de objetos. Y en ello estoy, pero me queda mucho trecho.
Te deseo un año bello. Gracias por abrir con cada carta mi cajita de Pandora particular.
Sí, es verdad que no solo hay momentos malos. Revives el duelo pero también recuerdos felices. Por eso las emociones son tan complejas. Muchísimas gracias por compartir esto conmigo. Siento tu pérdida y te mando un abrazo muy fuerte.
Creo que hay una costumbre en Escandinavia que es limpiar tus trastos cuando vas envejeciendo para no dejarles toda la faena a tus descendientes. Son estas cosas que lees por intenet pero bueno, la idea está bien pero, ya no por los posibles descendientes, si no por lo que supone de limpieza para ti misma.
Qué bonita anécdota compartes de un momento tan difícil.
Yo ya hice la mitad de ese duelo hace tiempo, pero la casa de mis abuelos no termina de cerrarse, mientras se cae a cachos un poco más cada día. Está navidad me he traído a Madrid el jarrón que siempre estaba en la mesa de comedor de la casa. Siempre con flores de plástico, cosas que me horrorizaba, habiendo frescas en el patio. En fin, que siempre me parecio feo, feo. Ahora está en mi casa, con mis libros, sin flores eso sí y me parece bellísimo sólo por si procedencia 😉
Cuando leí por primera vez lo de introvert hangover me sentí taaaan identificada. Muchas veces la sensación de cansancio es tan parecida a la de una resaca de alcohol
Ay Carmen, que carta tan bonita y tan dura a la vez. Me parece muy tierno eso de ir abriendo cajones y encontrar tesoritos como los que cuentas. Además, la mayoría de nuestros abuelos guardan lo mismo que los tuyos. Mi abuela a duras penas sabía escribir, y tenía una libretita donde, ya muy mayor, escribía palabras, recetas, o frases diciendo cuanto echaba de menos a mi abuelo fallecido, y a uno de sus hijos que también murió joven… Se me encoge el corazón de pensar en cuando tengamos que vaciar su casa.
Jo, esta carta me ha tocado muy de cerca. Podría haber sido la casa y la vida de mis abuelos perfectamente. No lo he sentido como algo genérico en absoluto. Gracias por hacer el esfuerzo y compartir algo tan doloroso, un abrazo fuerte ❤️🩹
PD: siempre me da pena haber llegado a esta comunidad cuando SSF estaba acabando, no lo pude disfrutar. Ojalá vuelva algo parecido algún día!
Pone la piel de gallina pensar en el momento de “vaciar” una casa. Mi mamá murió en febrero y nos tocó sacar cosas suyas. Aunque mi padre sigue viviendo en su casa, fuimos a liberar espacio y “soltar” recuerdos. Hubo muchos momentos tristes, también muchas risas. Mamá era una mujer muy divertida pero con un “Diógenes” religioso digno de estudio. Cajas enormes. Kilos de estampitas de santos con nombres muy peculiares. Decidimos tirarlas “con amor”… Soltando en aquellas bolsas las estampas, las crucecitas y rosarios, con nuestro lema “te quiero mucho, como la trucha al trucho”, que mi madre repetía sin parar. Pero mi hermana pequeña decidió ir una a una, por si entremedias había alguna cosa (foto familiar, etc) que no quisiéramos perder. De ahí que leyera durante más de dos horas, nombres de santos rarísimos.
Todo esto me hizo ser consciente de que cuando yo no esté, pobre del que le toque sacar mis cosas. Vivo en una casa grande y he acumulado mucho. Mi objetivo es hacer verdaderas limpiezas de objetos. Y en ello estoy, pero me queda mucho trecho.
Te deseo un año bello. Gracias por abrir con cada carta mi cajita de Pandora particular.
Sí, es verdad que no solo hay momentos malos. Revives el duelo pero también recuerdos felices. Por eso las emociones son tan complejas. Muchísimas gracias por compartir esto conmigo. Siento tu pérdida y te mando un abrazo muy fuerte.
Gracias a ti. Te leo siempre, a veces a destiempo, pero tus cartas son de mis favoritas.
Creo que hay una costumbre en Escandinavia que es limpiar tus trastos cuando vas envejeciendo para no dejarles toda la faena a tus descendientes. Son estas cosas que lees por intenet pero bueno, la idea está bien pero, ya no por los posibles descendientes, si no por lo que supone de limpieza para ti misma.
Qué bonita anécdota compartes de un momento tan difícil.
Totalmente de acuerdo, Marina. Llevo unos años aligerando el espacio y que paz encuentro en el ordenar, liberar áreas, etc.
Aún me resisto con muchas cosas, pero con otras he avanzado muchísimo. Gracias por tu mensaje.
Carmen,
Yo ya hice la mitad de ese duelo hace tiempo, pero la casa de mis abuelos no termina de cerrarse, mientras se cae a cachos un poco más cada día. Está navidad me he traído a Madrid el jarrón que siempre estaba en la mesa de comedor de la casa. Siempre con flores de plástico, cosas que me horrorizaba, habiendo frescas en el patio. En fin, que siempre me parecio feo, feo. Ahora está en mi casa, con mis libros, sin flores eso sí y me parece bellísimo sólo por si procedencia 😉
Cuando leí por primera vez lo de introvert hangover me sentí taaaan identificada. Muchas veces la sensación de cansancio es tan parecida a la de una resaca de alcohol
Ay Carmen, que carta tan bonita y tan dura a la vez. Me parece muy tierno eso de ir abriendo cajones y encontrar tesoritos como los que cuentas. Además, la mayoría de nuestros abuelos guardan lo mismo que los tuyos. Mi abuela a duras penas sabía escribir, y tenía una libretita donde, ya muy mayor, escribía palabras, recetas, o frases diciendo cuanto echaba de menos a mi abuelo fallecido, y a uno de sus hijos que también murió joven… Se me encoge el corazón de pensar en cuando tengamos que vaciar su casa.
Un abrazo y feliz año :)
pd: llorar en la ducha es tan liberador…
Si, llorar en la ducha es tan liberador.
Ese momento de enfrentarse a las cosas de los muertos…¡Te entiendo tanto!
Jo, esta carta me ha tocado muy de cerca. Podría haber sido la casa y la vida de mis abuelos perfectamente. No lo he sentido como algo genérico en absoluto. Gracias por hacer el esfuerzo y compartir algo tan doloroso, un abrazo fuerte ❤️🩹
PD: siempre me da pena haber llegado a esta comunidad cuando SSF estaba acabando, no lo pude disfrutar. Ojalá vuelva algo parecido algún día!